Historia para Lazaro
Título: Wally la Gota de Agua y el Monstruo de la Contaminación

Capítulo 1: Lazaro se encuentra con Wally
Un día soleado, Lazaro estaba jugando en el jardín de su casa cuando notó una pequeña gota de agua que caía del cielo. Mientras la observaba, la gota empezó a crecer y crecer hasta convertirse en una divertida gota de agua con ojos y una sonrisa.
"¡Hola! Yo soy Wally la Gota de Agua", dijo la gota con entusiasmo mientras saltaba de alegría.
"¿Cómo es posible que puedas hablar? Nunca he visto una gota de agua hablar antes", preguntó curioso Lazaro.

"¡Es porque soy una gota de agua mágica!" respondió Wally con una carcajada.
Lazaro sonrió felizmente al hacer un nuevo amigo, sobre todo uno tan divertido y mágico como Wally.

De repente, Wally dejó de reírse y su sonrisa se volvió triste y preocupada.
"Oh no, Lazaro. Hay un monstruo de la contaminación que está dañando nuestra casa, La Casa. Si no hacemos algo para detenerlo, podría ser demasiado tarde", dijo Wally con voz temblorosa.
"¿Qué podemos hacer para ayudar?" preguntó Lazaro, decidido a ayudar a su nuevo amigo.
"Vamos a necesitar la ayuda de todos los demás elementos en la naturaleza. Los árboles, las plantas, los animales y todo lo que se encuentra en La Casa", explicó Wally.
Lazaro asintió con la cabeza y juntos empezaron a buscar a otros amigos para unirse a su misión. Pronto se encontraron con una mariquita, una abeja y una flor, y juntos se pusieron en marcha para salvar La Casa y detener al monstruo de la contaminación.

Capítulo 2: El camino hacia el monstruo
Wally les guió hacia el camino que llevaba al monstruo de la contaminación. El camino estaba lleno de basura y desechos, incluyendo botellas de plástico y bolsas de papel. Lazaro y sus amigos se preocuparon al encontrar tanto desorden en su camino.
"¿Cómo podemos cruzar esto sin ensuciarnos o lastimarnos?" preguntó Lazaro con preocupación.

"Podemos saltar de hoja en hoja y de flor en flor", sugirió la mariquita.
Lazaro y sus amigos empezaron a saltar de hoja en hoja, tratando de evitar la basura y los charcos de agua contaminada. Pero de repente, la hoja de la abeja se rompió, y ella cayó al suelo.
"¡Ayuda, ayuda!" gritó la abeja mientras trataba de volar de nuevo. Pero sus alas estaban cubiertas de basura y no podía volar.
"Tranquila, te ayudaremos", dijo Lazaro decidido. Él y Wally la ayudaron a sacudirse la basura de las alas, y juntos se dirigieron hacia el monstruo de la contaminación.

Capítulo 3: El monstruo de la contaminación
Finalmente, llegaron a la guarida del monstruo de la contaminación. Era una enorme fábrica que emitía humo negro y maloliente al cielo. Lazaro y sus amigos se asustaron al ver la cantidad de basura y contaminación que se generaba allí.

"Parece que este monstruo es muy poderoso", dijo la flor con tristeza.
"Pero nada es más poderoso que la fuerza de la naturaleza trabajando juntos", dijo Wally con voz determinada.
Lazaro y sus amigos siguieron a Wally hacia la entrada de la fábrica. Pero cuando llegaron, se encontraron con una sorpresa: ¡la fábrica estaba desierta!

"¿Dónde está el monstruo?" preguntó Lazaro con confusión.
Wally examinó la fábrica y encontró una nota en el suelo. La leyó en voz alta para que todos pudieran escuchar: "Me rindo. Me doy cuenta de que he estado causando daño al mundo y no quiero hacer más daño. He decidido cerrar la fábrica y encontrar una forma más ecológica de fabricar mis productos. Lo siento por todo el daño que he causado".
Lazaro y sus amigos se alegraron al escuchar la noticia. Gracias a su valiente misión, habían conseguido convencer al monstruo de la contaminación de cambiar sus malos hábitos.
"¡Lo logramos!" exclamó Lazaro con alegría. Todos sus amigos se unieron a su grito, felices de haber salvado La Casa y ayudado al mundo a ser un lugar más limpio y seguro.
Desde aquel día en adelante, Lazaro y Wally se convirtieron en los mejores amigos y siguieron trabajando juntos para proteger el medio ambiente y la naturaleza. Juntos, descubrieron que todo es posible si trabajamos juntos y nos esforzamos por un mundo mejor.

Capítulo 4: El regreso a La Casa
Después de la gran victoria, Lazaro y sus amigos regresaron a La Casa. Todo estaba limpio y hermoso, y el agua de la fuente era pura y cristalina.
"Gracias, Wally, por habernos guiado en esta misión", dijo Lazaro mientras abrazaba al pequeño personaje del agua.
"No hay problema, Lazaro. Todos debemos hacer nuestra parte para proteger el medio ambiente y asegurarnos de tener un planeta más saludable para las próximas generaciones", respondió Wally, sonriendo.
Lazaro y sus amigos pasaron el resto del día jugando y disfrutando del hermoso entorno. Pero nunca olvidarían la valentía y la determinación que habían demostrado al enfrentarse al monstruo de la contaminación.
Desde aquel día en adelante, se comprometieron a seguir trabajando juntos para proteger la naturaleza y hacer del mundo un lugar mejor. Y siempre recordarían la lección que habían aprendido: que la fuerza de la unión y la amistad puede hacer que todo sea posible.
