Historia para Emilia, Wifito, Jesus, MAXIMO
Título: Greeny el Árbol y los niños de Ciudad

Capítulo 1: Perdido en la Ciudad
Greeny el Árbol era el más alto y majestuoso de todos los árboles en el bosque de Ciudad. Creció allí por muchos años y siempre cuidó de la fauna y flora que dependían de él. Pero un día, Greeny se despertó y se dio cuenta de que estaba solo y perdido en la ciudad.
No sabía cómo había llegado allí, pero pronto se dio cuenta de que estaba rodeado de edificios altos y ruidosos coches que pasaban rápidamente por la calle. Greeny escuchó el sonido de las aves y otros animales del bosque en la distancia, y se sintió triste y solitario.
Fue entonces cuando escuchó algunas risas y juegos en el parque cercano. Greeny miró hacia abajo y vio a algunos niños pequeños corriendo y jugando. Se llamaban Emilia, Wifito, Jesus y MAXIMO, y parecían estar teniendo una gran diversión.
Greeny quería conocer a los niños y preguntarles cómo volver a casa al bosque, así que decidió bajar sus ramas y acercarse a ellos. Pero cuando los niños lo vieron, se asustaron y gritaron, pensando que Greeny era un monstruo gigante.
Greeny trató de tranquilizar a los niños con su suave voz y sus hojas suaves, y finalmente logró hablar con ellos. Los niños estaban fascinados por Greeny, y le preguntaron muchas cosas sobre el bosque y los animales que vivían allí.
Greeny se dio cuenta de que los niños eran muy inteligentes y amables, y que tal vez podrían ayudarlo a encontrar su camino de regreso al bosque. Entonces, les contó sobre el peligro que corría el bosque, y cómo un desarrollador codicioso quería talar los árboles para construir un centro comercial.
Los niños se sintieron tristes por la noticia, pero también sintieron que podían hacer algo para ayudar a proteger su hogar. Así que, juntos, los niños y Greeny comenzaron a planear una manera de detener al desarrollador antes de que fuera demasiado tarde.
Y así, comenzó la aventura de Greeny y los niños de Ciudad para salvar el bosque de los árboles.

Capítulo 2: Una carrera contra el tiempo
Después de mucho pensar, los niños y Greeny concibieron un plan para detener al desarrollador: convencer a la gente de Ciudad de que el bosque era importante y que debía ser protegido.
Para hacer esto, los niños crearon pancartas y carteles con mensajes como "¡Salva los árboles!" y "¡No dejes que el bosque muera!". Greeny los ayudó a colgar los carteles en árboles y farolas de la ciudad, mientras los niños distribuían volantes a la gente en el parque.
Sin embargo, pronto descubrieron que no todos estaban interesados en preservar el bosque. Algunos pensaban que un centro comercial sería más importante para la ciudad y que los árboles eran solo plantas sin importancia.
A medida que pasaba el tiempo, el desarrollador se acercaba cada vez más al bosque con su equipo de tala. Los niños y Greeny sabían que tenían que actuar rápido.
Entonces, Emilia tuvo una idea brillante. Recordó que en la escuela, habían aprendido sobre el reciclaje y la importancia de cuidar el medio ambiente. Así que, convenció a los demás niños de la importancia de reciclar y cuidar el planeta.
Los niños repartieron folletos sobre la importancia del reciclaje y cómo los centros comerciales podrían ser construidos sin dañar el medio ambiente. Pronto, muchos residentes de Ciudad se unieron a su causa y comenzaron a apoyar la protección del bosque.
Finalmente, después de muchos días de protestas pacíficas y divulgación, el alcalde de Ciudad decidió proteger el bosque y detener el plan del desarrollador.
Los árboles en el bosque, incluyendo a Greeny, fueron salvados gracias a la valentía y dedicación de los niños y su amor por la naturaleza. Greeny se sintió emocionado y agradecido de haber conocido a estos niños maravillosos que habían luchado por su hogar.
Greeny, el árbol más grande del bosque, estaba radiante tras conocer la noticia. Había sido testigo de la lucha de los niños y estaba muy orgulloso de ellos. Se había encariñado con cada uno, pero especialmente con Emilia, quien le había recordado lo hermoso que era el bosque y lo importante que era protegerlo.
Por eso, decidió premiarla con un regalo muy especial: le regaló una semilla de su fruto más valioso, un fruto que solo él podía producir. Greeny le explicó a Emilia que debía plantar la semilla y cuidarla con amor, que ella sería la protectora del futuro del bosque.
Emilia estaba tan emocionada que no podía esperar a llegar a casa y plantar su semilla. Los otros niños también estaban felices y orgullosos. Habían aprendido una valiosa lección sobre la importancia de proteger la naturaleza y estaban decididos a seguir luchando por ella.
Con el tiempo, la semilla de Greeny creció y se convirtió en un árbol hermoso y fuerte, similar a su progenitor. Los niños continuaron visitando el bosque y cuidando de él, asegurándose de que se mantuviera saludable y fuerte. La ciudad se convirtió en un lugar más verde y próspero gracias a sus esfuerzos.
Greeny, el árbol más grande y sabio del bosque, sonrió feliz al ver el futuro prometedor del bosque y de la ciudad gracias a sus nuevos amigos. Sabía que siempre estaría agradecido con ellos por salvar su hogar. Los niños lo despidieron con un abrazo y una promesa de cuidar siempre el bosque para las generaciones futuras.
