Historia para Liam Di
Título: El Pequeño Dragón Perdido

Capítulo 1: El gran día
Liam Di saltó de su cama emocionado. Hoy era su primer día como Dragón de agua. Había estado esperando este momento desde que tenía la edad suficiente para caminar. Sus padres, ambos Dragones de agua, lo habían estado entrenando durante meses, y finalmente, hoy era el gran día.
Después del desayuno, Liam Di y sus padres se dirigieron al lago más grande del Reino del Dragón para su primer vuelo real. Liam Di estaba tan emocionado que podía sentir su corazón latir dentro de su pecho. Miró hacia el cielo y vio a los Dragones de fuego y los Dragones de tierra pasando a gran velocidad. Liam Di se preguntó en qué grupo de Dragones encajaría él.
Finalmente, llegaron al lago. Liam Di se asomó al borde y vio algo pequeño y dorado flotando en el agua. Con curiosidad, se acercó para ver de qué se trataba. Era un huevo de Dragón, un huevo dorado brillante.
Con cuidado, Liam Di lo sacó del agua y se dio cuenta con asombro de que estaba empezando a agrietarse. Liam Di estaba tan emocionado de ver lo que había dentro del huevo que olvidó todo lo demás a su alrededor.

De repente, sintió un fuerte golpe en su espalda y luego todo se volvió negro.
Cuando Liam Di despertó, estaba en el suelo, rodeado de extraños Dragones. Intentó levantarse, pero sus piernas no le respondieron. Miró hacia abajo y se dio cuenta de que sus alas estaban rotas.
A medida que su memoria volvía, recordó el huevo dorado que había encontrado en el lago. La realidad golpeó a Liam Di, no solo había perdido su primer vuelo, sino que había perdido algo aún más importante: el huevo de Dragón.

Liam Di comenzó a llorar, su primer día había resultado ser una pesadilla.
Después de varias horas, finalmente se recuperó lo suficiente como para volver a casa con sus padres. Sin embargo, la tristeza de Liam Di no había disminuido. Había perdido su huevo de Dragón y no sabía cómo encontrarlo.
Mientras se acostaba en su cama, Liam Di se hizo una promesa: buscaría su huevo de Dragón y lo encontraría, no importa qué. Con esa promesa en su corazón, cerró los ojos y se durmió.

Capítulo 2: El viaje comienza
Liam Di se despertó temprano al día siguiente con su determinación renovada. Sabía que encontrar su huevo de Dragón sería difícil, pero también sabía que no podía rendirse.
Después del desayuno, Liam Di se despidió de sus padres y comenzó su viaje para encontrar el huevo de Dragón. Caminó por el bosque, buscando cualquier pista que pudiera llevarlo a su preciada posesión.
Después de caminar por horas, Liam Di llegó a un claro en el bosque. Observó a su alrededor y vio un Dragón pequeño y nervioso. Era un Dragón bebé, demasiado joven para volar. Liam Di se acercó lentamente y se presentó amistosamente. El bebé Dragón respondió a la amabilidad de Liam Di, y juntos comenzaron a buscar pistas sobre el huevo dorado.
Después de un rato, encontraron una pista en un rastro de escamas de Dragón. Liam Di y el bebé Dragón siguieron el rastro hasta que llegaron a una cueva. La cueva estaba protegida por un Dragón grande y feroz. Liam Di supo de inmediato que no podía luchar contra ese Dragón, pero sabía que tenía que llegar a la cueva para encontrar su huevo de Dragón.
Liam Di pensó en una estrategia. Decidió distraer al Dragón feroz, mientras que el bebé Dragón entraría en la cueva para buscar el huevo dorado. La distracción de Liam Di fue exitosa, pero el bebé Dragón no pudo encontrar el huevo.
Con el corazón roto y sin saber qué hacer, Liam Di se sentó en la entrada de la cueva. Fue entonces cuando escuchó un suave aleteo. Liam Di miró hacia arriba y vio su huevo de Dragón flotando hacia él, sostenido por un Dragón de agua amable.
El Dragón de agua le entregó el huevo a Liam Di. Liam Di estaba tan feliz que comenzó a llorar. Después de agradecer al Dragón de agua, Liam Di y el bebé Dragón continuaron su camino de regreso a casa con el huevo dorado seguro en sus manos.
Desde ese día en adelante, Liam Di se dio cuenta de la importancia de ser amable. Había encontrado su huevo de Dragón gracias a la amabilidad de otro Dragón. Él decidió siempre ser amable con los demás, especialmente con aquellos que necesitan de su ayuda.
Finalmente, Liam Di llegó a casa, donde sus padres lo recibieron con alegría y celebraron con una gran cena. Liam Di contó su gran aventura y les prometió ser siempre amable con los demás. A partir de ese día, Liam Di se convirtió en un Dragón amable y valiente que siempre estaba listo para ayudar a los demás.
Después de la cena, Liam Di se acostó en su cama, su huevo de Dragón a su lado. Estaba tan feliz de tenerlo de vuelta en sus manos. Mientras lo acariciaba, escuchó un chirrido suave viniendo de adentro del huevo. Liam Di se emocionó al ver una pequeña grieta en la cáscara. Su bebé Dragón estaba a punto de nacer.
Con cuidado, Liam Di ayudó al bebé Dragón a salir del huevo. Era una pequeña bola de escamas doradas con grandes ojos azules. El bebé Dragón miró a su alrededor y vio a Liam Di, su nuevo amigo y protector. Liam Di sonrió, sabiendo que había sido amable y había hecho un amigo de por vida.
Los dos Dragones pasaron el resto de la noche juntos, hablando y jugando. Liam Di estaba emocionado de tener un nuevo amigo a quien cuidar. Y de esa manera, Liam Di, el Dragón de agua diverso, y su pequeño amigo recién nacido comenzaron su vida juntos.
Desde aquel día, Liam Di y su Dragón bebé se convirtieron en inseparables. Viajaron por el mundo juntos, ayudando a otros y haciendo amigos a lo largo del camino. Y siempre, siempre recuerdan la importancia de ser amable, porque nunca sabes cuándo algún acto amable tuyo cambiará la vida de alguien más.